Siempre me he preguntado que es lo que tiene el voleibol para que me guste tanto. Y muchas personas podrían hacerse esa misma pregunta con sus respectivos deportes, fútbol (no se puede negar lo innegable), baloncesto, tenis, balonmano, voleibol... y todas y cada una de las disciplinas que nos gusten.
Ahora que ando un poco más metido en la psicología deportiva, y que no paro de leer cosas sobre estos temas cada vez comprendo más la adicción que crea el deporte y cada vez soy más consciente de lo que ello conlleva.
En cuanto leí este artículo sobre ¿Porqué el deporte levanta pasiones?, empezé a comprender más sobre este tema. Os lo transcribo literalmente tal y como lo encontré en la web de la revista Yorokobu.
«Escribir honestamente sobre el hecho de correr es también escribir honestamente sobre mí». No lo digo yo, lo dice Haruki Murakami. A menudo me he preguntado los motivos por los que el deporte levanta pasiones. Especialmente porque me incluyo en el grupo de las personas que sienten cosas al practicarlo o presenciarlo (llegué a proponerlo como octavo arte en un artículo) y me inquietaba no saber explicar ese sentimiento. Al fin y al cabo —pensaba— solo son juegos.
Decidí consultar a profesionales. «¿Por qué nos emociona el deporte?», les pregunté. Recibí respuestas preciosas de jugadores, técnicos, aficionados y familiares: «Desde que naces tienes que tomar partido, elegir», «el deporte es una versión en reducido de la vida» o «sin él, yo sería una persona diferente».
Pero hace poco quise documentarme más sobre esto. Busqué libros que relacionaran el deporte con nuestra personalidad y con otras facetas de nuestra vida, y encontré dos. Seguro que hay muchos más; estaré encantada de recibir recomendaciones.
Pep Marí es un psicólogo especializado en deporte que ha trabajado con cientos de deportistas de primera línea. En su libro Aprender de los campeones, que recomiendo a todos los deportistas profesionales, explica algunas técnicas muy útiles y relata experiencias concretas con personajes reconocidos a los que ayudó a controlar los nervios o a entrenar al 100% de su capacidad.

Hay muchos otros aspectos de psicología deportiva que pueden servirnos para nuestra vida:
- tenemos que hacer cuanto dependa de nosotros para alcanzar nuestros fines pero asumir que aun así puede que no los consigamos;
- debemos mostrar coherencia entre nuestro nivel de ambición y nuestro nivel de compromiso;
- debemos aprovechar cada ventaja que se presente;
- es más fácil interiorizar una enseñanza si has llegado tú mismo a la conclusión que si te la presentan en bandeja;
- la forma de no ceder ante la presión radica en no hacer especial ninguna situación;
- una organización funciona si iguala el nivel de compromiso de sus miembros…
En el deporte tenemos una metáfora completa y muy gráfica de cada uno de estos consejos. Tras comprender esto, me resultó imposible seguir viéndolo como un simple juego.

El autor es todavía más explícito cuando habla de la relación entre el deporte y su trabajo: “La mayoría de lo que sé sobre la escritura lo he ido aprendiendo corriendo por la calle cada mañana. De un modo natural, físico y práctico. ¿En qué medida y hasta dónde debo forzarme? ¿Cuánto descanso está justificado y cuánto es excesivo? ¿Hasta qué punto debo creer firmemente en mi capacidad y hasta qué punto debo dudar de ella?”.

Para el amateur, más allá del ejercicio en sí, el deporte es una metáfora, un catalizador que cada uno es libre de usar para bien o para mal. Para sentirse mejor o para potenciar sus monstruos.
Para el profesional, es el trabajo más claro del mundo: no hay ambigüedad sobre los objetivos ni sobre los medios para conseguirlos. Y es, además, un espejo para conocerse a sí mismo.
Para finalizar, os dejo algunas frases que he subrayado de estos dos libros:

“Solo hay dos clases de deportistas: los que buscan una excusa para poder fallar y los que andan buscando una solución para poder acertar” (Pep Marí)
“El mejor no siempre es el más adecuado” (Pep Marí)
“Ser un buen gestor de personas consiste en consensuar percepciones. Se trata de ayudar al grupo a encontrar el mínimo común múltiplo de sus opiniones.” (Pep Marí)
“El tabique que separa la sana autoconfianza de la insana arrogancia es realmente muy fino” (Haruki Murakami)
“Probablemente tenga que empezar a valorar y a disfrutar de las cosas que no se expresan en cifras. Y, muy probablemente, tenga que buscar a tientas una forma de orgullo ligeramente distinta de la que he sentido hasta ahora” (Haruki Murakami)
Isabel Garzo es periodista, correctora de estilo y DirCom. Colabora con la RFEVB (Real Federación Española de Voleibol) y gestiona un blog de deportes.
Imágenes de FIVB (Federación Internacional de Voleibol) o CEV (Confederación Europea de Voleibol) e Isabel Garzo, reproducidas bajo licencia CC.
¿Cómo lo véis? Sinceramente a mi me ha parecido muy instructivo, personalmente creo que se puede sacar más partido de cada uno de nosotros pensando en este artículo.
El blog que gestiona esta chica que ha escrito el artículo tiene por nombre "El Sexto Set".
Y hasta aquí esta vez, espero no demorarme tanto la próxima vez.
Un besoabrazo a tod@s.
YA ME HA DADO TIEMPO POR FIN A LEERLO DETALLADAMENTE, Y ME VEO MUY REFLEJADO EN ESAS ACTITUDES, CREO QUE TODOS A LOS QUE NOS GUSTA EL DEPORTE HEMOS SENTIDO EN MAYOR O MENOR ESCALA CADA COMENTARIO DE ESTE ARTICULO, LLEVO PRACTICANDO DEPORTE CERCA DE 50 AÑOS ( CON 10 AÑOS YA JUGABA EN EL EQUIPO DE FUTBOL DEL BARRIO, LUEGO ATLETISMO EN EL INSTITUTO Y BALONMANO EN EL EQUIPO DEL RAYO VALLECANO, Y DESPUES MIS DOS GRANDES AFICIONES LA BICI Y EL VOLEY), Y ESPERO SEGUIR MUCHOS AÑOS MAS HACIENDOLO,PERO EN FIN, COMO DIGO SIEMPRE YO, EL DEPORTE ES UNA FILOSOFIA DE VIDA, QUE TODOS TENDRIAMOS QUE TENER.GRACIAS FER POR EL ESFUERZO QUE HACES CON ESTE BLOG. CÉSAR
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